En este blog encontrarás los temas de comunicación, cine, publicidad, mercadotecnia, diseño gráfico y la filosofía de la vida
Bienvenido a Chispas de Conocimiento
La Información Actual sobre publicidad, comunicación, tecnologías de la información y sobre todo la nueva interacción de ser humano y la máquina... en tu
Idioma
Idioma
Otros Blogs Interesantes
lunes, 21 de junio de 2010
Ya casi treinta años…
Tres décadas se dicen fáciles. Tantas experiencias y sucesos donde los cuales se han vivido y marcado a la humanidad. Me tocó vivir en un tiempo donde lo viejo es caduco y es reemplazado por lo nuevo, lo incierto. Es una época de tinieblas con densas nubes y esperando un simple rayo de luz. A pesar de todo, mi mundo apenas comienza. Lejos de mi lugar de origen, he enfrentado duros golpes a mi orgullo, mi fortaleza y mi trabajo anterior, en si mi ser. Es como resurgir de las cenizas no fuera suficiente, sino es reconstruir Roma otra vez. Es tener todo para allá, sin que los demás hicieran los cambios necesarios. El péndulo del tiempo no es igual para todos. Algunos nos aceleran y a otros los atrasan. Al fin y al cabo, lo que no es, no puede existir más. Es momento de terminar como lo que no funciona, con lo que desgarra el alma. Debemos aceptar las consecuencias de los hechos pasados para poder revivir un presente y un futuro anhelados. Empieza ya para mi otra década, donde veré mis sueños realizados. Mis lágrimas serán sonrisas y mi soledad, estará llena de aquellos que verdaderamente están conmigo. Rescatar lo que vale la pena es mi tarea y lo que no me sirve, decirle amorosamente adiós y dedicar este gran aprendizaje al padre Historia. Todos tenemos nuestros momentos, hoy es el mío para decir hasta pronto gran cascarón. El pájaro ha salido. Fue duro. Fue terrible. Sudé, sangré y rompí tu pared. Ahora es enfrentar mis ojos a la luz y secar mis alas para probar el vuelo. Seré águila. Seré luz. Bailaré mi tiempo de vals como debe ser; al compás de la música de la vida con mis nuevas plumas y con lo que debe estar. Mueve péndulo el segundero…. Las notas musicales marcan mis movimientos al viento, mis alas por fin danzan.
viernes, 11 de junio de 2010
Carta al Amor Dañado
Sin tiempo ni lugar en el pasado
Querido Amor Dañado,
Hace ya quince años fuimos lo más que pudimos ser. Nuestra inmadurez acabo con una bella historia de amor. Yo por desconfiada y tú por cerrado. Nuestras peleas pudieron más que nuestro inmenso cariño. Mi miedo pudo más que el amor que te tenía. Tu insensatez y falto de tacto terminó por destruir también nuestra amistad. Ahorita estoy escuchando la canción que me dedicaste. En aquel tiempo te odié por haber empleado esa melodía declarándome lo que sentía tu corazón en ese momento ¿Cómo sabías exactamente que esa canción podía tocar el fondo de mi ser? ¿Cómo te atreviste? ¿Y aún después de este tiempo sientes lo mismo? Hoy para mí es un agridulce recuerdo de algo que pudo ser y termino en nada. ¡Cómo pasa el tiempo! Tan excelentes amigos que éramos… Compartíamos nuestro tiempo, nuestros sueños y proyectos juntos. La casa morada, los tres hijos que tendríamos… Al fin de cuentas, sueños de niños. Ahora cada quién su rumbo. Tú te quedaste y yo me fui. Tú te casaste y yo sigo sola. La última vez que nos vimos me miraste con odio y rencor. Yo te miré con nostalgia. Después me enteré, sin querer, que buscabas la ternura en brazos de otra que no fuera tu mujer. Me dio tristeza y me dio mucho de que reflexionar. Por un lado, que bueno que no fui tu esposa, ya que no me hubiera gustado ser engañada. Pero miro la situación y pienso que a lo mejor si nunca te hubiera abandonado, jamás me lo hubieras hecho a mí… Pero no, no es cierto. Tú mismo intentando “conquistar mi corazón” te hiciste novio de mi amiga para darme “celos” ¿? … ¿Eso es demostrarme tu amor? ¿Tu lealtad a tu propio sentimiento? Y para el colmo, ella misma me lo dijo. A veces pienso que como los seres humanos son estúpidos en sus actos. Yo siempre fui clara contigo y nunca anduve con rodeos. A veces uno confía en las personas y estas te encajan la puñalada por la espalda. Sin embargo, preferiste darles crédito a los demás que a mí. Y eso aumentó mi desconfianza. Y nos empezamos a golpear hasta sangrar y después… la muerte de la amistad que se apagó con tu mirada fría y vacía…
No te escribo esta carta tratando de revivir algo que murió. No es mi deseo. Tampoco busco ese amigo que perdí. Total, siempre he estado sola y cuando más he necesitado a la gente, es cuando me encuentro más sola. Sólo Dios me da la fuerza de seguir cada día. Esta carta te la escribo para pedirte perdón por mi inmadurez y la desconfianza que te tuve. Te cargué de situaciones que no estaban a tu alcance, ya sea por tu edad o porque realmente no eras mi alma gemela. Te deseo lo mejor siempre y ojalá encuentres la paz y la ternura que necesitas. Sé que la necesitas. Recuerda que te conozco. Pero ¿realmente me conocías a mí? También te perdono. Pueden más los buenos recuerdos que los malos. Al final éramos dos niños que no pudimos manejar este sentimiento.
Que Dios te bendiga,
Atte.
Tu amiga de siempre
Querido Amor Dañado,
Hace ya quince años fuimos lo más que pudimos ser. Nuestra inmadurez acabo con una bella historia de amor. Yo por desconfiada y tú por cerrado. Nuestras peleas pudieron más que nuestro inmenso cariño. Mi miedo pudo más que el amor que te tenía. Tu insensatez y falto de tacto terminó por destruir también nuestra amistad. Ahorita estoy escuchando la canción que me dedicaste. En aquel tiempo te odié por haber empleado esa melodía declarándome lo que sentía tu corazón en ese momento ¿Cómo sabías exactamente que esa canción podía tocar el fondo de mi ser? ¿Cómo te atreviste? ¿Y aún después de este tiempo sientes lo mismo? Hoy para mí es un agridulce recuerdo de algo que pudo ser y termino en nada. ¡Cómo pasa el tiempo! Tan excelentes amigos que éramos… Compartíamos nuestro tiempo, nuestros sueños y proyectos juntos. La casa morada, los tres hijos que tendríamos… Al fin de cuentas, sueños de niños. Ahora cada quién su rumbo. Tú te quedaste y yo me fui. Tú te casaste y yo sigo sola. La última vez que nos vimos me miraste con odio y rencor. Yo te miré con nostalgia. Después me enteré, sin querer, que buscabas la ternura en brazos de otra que no fuera tu mujer. Me dio tristeza y me dio mucho de que reflexionar. Por un lado, que bueno que no fui tu esposa, ya que no me hubiera gustado ser engañada. Pero miro la situación y pienso que a lo mejor si nunca te hubiera abandonado, jamás me lo hubieras hecho a mí… Pero no, no es cierto. Tú mismo intentando “conquistar mi corazón” te hiciste novio de mi amiga para darme “celos” ¿? … ¿Eso es demostrarme tu amor? ¿Tu lealtad a tu propio sentimiento? Y para el colmo, ella misma me lo dijo. A veces pienso que como los seres humanos son estúpidos en sus actos. Yo siempre fui clara contigo y nunca anduve con rodeos. A veces uno confía en las personas y estas te encajan la puñalada por la espalda. Sin embargo, preferiste darles crédito a los demás que a mí. Y eso aumentó mi desconfianza. Y nos empezamos a golpear hasta sangrar y después… la muerte de la amistad que se apagó con tu mirada fría y vacía…
No te escribo esta carta tratando de revivir algo que murió. No es mi deseo. Tampoco busco ese amigo que perdí. Total, siempre he estado sola y cuando más he necesitado a la gente, es cuando me encuentro más sola. Sólo Dios me da la fuerza de seguir cada día. Esta carta te la escribo para pedirte perdón por mi inmadurez y la desconfianza que te tuve. Te cargué de situaciones que no estaban a tu alcance, ya sea por tu edad o porque realmente no eras mi alma gemela. Te deseo lo mejor siempre y ojalá encuentres la paz y la ternura que necesitas. Sé que la necesitas. Recuerda que te conozco. Pero ¿realmente me conocías a mí? También te perdono. Pueden más los buenos recuerdos que los malos. Al final éramos dos niños que no pudimos manejar este sentimiento.
Que Dios te bendiga,
Atte.
Tu amiga de siempre
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)